Querida Comunidad Lirima,
Aprovechemos estas Pascuas para detenernos a recordar y hacer vida los valores que nos convocan: esperanza, renovación, compasión y la posibilidad real de reconciliación. La celebración nos invita a mirar más allá de lo individual y a comprometernos con la construcción de un buen vivir común.
Es interesante confirmar que no sólo la religión católica genera este momento de reflexión colectiva y es aún más interesante constatar que estos momentos están relacionados con el comienzo de la primavera en el hemisferio norte. Tanto el judaísmo (Passaj), el islamismo (Ramadam), la ortodoxia (Pascua), el zoroastrismo (Nowruz), el hinduismo (Holi), pueblos paganos europeos (ostara) y el Sikhismo (Vaisakhi) entre otros festejan estos hitos estacionales. El fin del invierno y el renacer de la primavera. La esperanza de vida contenida en un huevo. Las miles de nuevas posibilidades que regala anualmente la tierra a sus habitantes.
Las sociedades modernas hemos olvidado estos principios y en América del Sur donde no compartimos las mismas estaciones hemos perdido un poco la brújula. En estos días, los antiguos se reunían para celebrar en comunidad poniendo énfasis en la memoria colectiva, en la transmisión de valores, el agradecimiento, el perdón y la renovación de las energías para el nuevo cultivo. El frenesí de la modernidad nos quitó la magia y mató las tragedias decía M. Kundera. Sin embargo, frente a los hechos que han golpeado a otras comunidades educativas cercanas en estos últimos días tanto en Chile como en Argentina, con niños y personas fallecidas es fundamental que llamemos a transformar el dolor en encuentro, diálogo y cuidado mutuo.
Es un excelente momento para recordar que las comunidades educativas son territorios afectivos donde se forjan vínculos y proyectos de vida, y que no basta con detectores de metales, protocolos y denuncias: debemos reparar lazos y fortalecer la convivencia, con tolerancia cero a la violencia en todas sus formas. Recordar siempre que la violencia no solo es física. No solo matamos con palos y armas también matamos con la palabra y el desprecio.
Cuidarnos como comunidad implica también aprender a comprendernos: reconocer al otro en su dignidad, en su historia y en sus emociones. Solo desde esa comprensión genuina es posible construir espacios seguros, respetuosos y verdaderamente humanos.
Por eso, como comunidad Lirima invitamos a todas las familias y funcionarios a que en estas Pascuas tomemos un espacio de nuestro tiempo para la reflexión y compromiso individual:
- Abramos con nuestros hijos e hijas, en nuestras propias familias, con nuestros colegas y amigos espacios de diálogo propositivo para nombrar con respeto cómo estamos y qué clima queremos construir.
- Aprovechemos para escuchar activamente, buscando juntos soluciones concretas y acuerdos verificables.
- Contribuyamos a cuidarnos y cuidar al otro en nuestros gestos, en nuestras palabras y acciones.
No normalicemos la violencia ni su silencio. Que la esperanza pascual nos impulse a elegir la paz activa, el diálogo, la comprensión y la reconciliación cotidiana como caminos preferentes para relacionarnos. Renovemos, entre todos, el compromiso de proteger la vida, fomentar el respeto y construir mi casa, mi colegio, mi barrio y mi espacio de trabajo más seguro, empático y solidario.
Volvamos renovados, ligeros y abiertos a trabajar juntos de mejor manera y con mayor sentido. ¡Juntos podemos!
FELICES PASCUAS / BUEN FIN DE SEMANA A TODOS!!
Con afecto y esperanza,
EQUIPO DIRECTIVO – Colegio Lirima