En nuestro colegio mantenemos una hermosa tradición que ya lleva 4 años construyendo lazos indestructibles y generando experiencias realmente significativas dentro de nuestra comunidad: los Kindermates. Esta iniciativa consiste en que las y los estudiantes de IV Medio se transforman en padrinos y madrinas, “adoptando” de manera simbólica a un niño o niña de Kinder para formar un vínculo protector y especial a lo largo de todo el año escolar. Ambos grupos comparten un hito muy importante, ya que este año viven el cierre de un ciclo fundamental en sus vidas, preparándose para el gran paso a la educación básica y a la etapa universitaria, respectivamente.

El pasado miércoles 10 de junio se llevó a cabo la primera instancia de este periodo académico, un momento lleno de magia donde los más pequeños finalmente conocieron a sus padrinos y madrinas. En un contexto seguro y cuidadosamente supervisado por las Misses del ciclo Infant y las y los docentes de Senior, todas y todos disfrutaron de juegos y risas en un ambiente de sana convivencia. A lo largo del año, ambos niveles compartirán entre dos a tres actividades planificadas para seguir fortaleciendo esta enriquecedora interacción afectiva.

Esta experiencia posee un valor humano incalculable para el desarrollo integral de las y los estudiantes. Para las niñas y niños de Kinder, sentirse acogidos, admirados y acompañados por un referente mayor es un impulso directo que fortalece su autoestima, les brinda seguridad y potencia un profundo sentido de pertenencia institucional. Ver la alegría en sus rostros al compartir con los jóvenes del ciclo Senior demuestra el impacto positivo de abrir estos espacios de confianza y cuidado mutuo en las etapas iniciales de su crecimiento.

Por otra parte, para las y los jóvenes de IV Medio, esta vivencia representa una oportunidad única para poner en práctica habilidades socioemocionales clave para el siglo XXI, tales como la empatía, la responsabilidad, el cuidado del otro y el liderazgo positivo. Esta tradición les permite dejar un legado que trasciende lo material, conectándolos de manera genuina con las nuevas generaciones y recordándoles el valor de la gratitud y la entrega comunitaria antes de egresar de nuestras aulas.

Lo más maravilloso de los Kindermates es que la conexión emocional es tan fuerte que muchas veces se mantiene viva a través del tiempo. Es un orgullo para nuestra comunidad ver cómo egresados de años anteriores regresan a visitarnos solo para reencontrarse con sus queridos ahijados y fundirse en un afectuoso abrazo. Con mucha alegría, les compartimos las fofografías de este primer encuentro y les invitamos a seguir acompañando a nuestras y nuestros estudiantes en este emocionante viaje de afecto y aprendizaje en la Región de Tarapacá.