El ejercicio académico no se limitó a la teoría, sino que buscó transformar a cada estudiante en un ciudadano responsable y empático. Al debatir sobre sus deberes y derechos, las y los jóvenes reforzaron la importancia de actuar con conciencia, entendiendo que la libertad individual siempre va de la mano con el bienestar colectivo. Este aprendizaje es clave para que se conviertan en los futuros agentes de cambio que nuestra sociedad global requiere.
Esta actividad académica conecta directamente con la práctica institucional de nuestros Círculos Restaurativos. En estos espacios, nuestra comunidad aprende que la verdadera responsabilidad no es solo cumplir normas, sino cuidar activamente de las personas que nos rodean. Al integrar estos conceptos en el aula, logramos que el respeto y la solidaridad dejen de ser conceptos abstractos para convertirse en acciones concretas dentro y fuera de la sala de clases. Desde nuestro enfoque pedagógico, fomentamos que las y los estudiantes desarrollen un pensamiento crítico sobre su rol en la sociedad.
El análisis de los Derechos Humanos en 5° Básico es un paso crucial para fortalecer su autonomía y su capacidad de resolver conflictos mediante el diálogo. Estamos convencidos de que una formación integral permite a cada joven valorar la diversidad y la multiculturalidad presentes en nuestro colegio.
Agradecemos el compromiso de los docentes y familias que acompañan este proceso de crecimiento humano. Seguiremos impulsando iniciativas que potencien el desarrollo de habilidades socioemocionales, asegurando que el Colegio Lirima sea siempre un espacio seguro y acogedor para aprender. Los invitamos a seguir construyendo juntos esta cultura de paz y respeto, donde cada integrante de nuestra comunidad se sienta valorado y escuchado.