Esta semana, las y los estudiantes de Kinder vivieron una experiencia científica verdaderamente fascinante junto a sus misses en el ciclo Infant. La actividad, enmarcada en nuestro compromiso por fomentar la curiosidad desde edades tempranas, permitió que las niñas y niños se sumergieran en el mundo de la química de una forma lúdica y experimental, transformando la sala de clases en un pequeño laboratorio de descubrimientos.El foco de la jornada fue observar cómo reaccionan ciertos fluidos ante elementos específicos, como los conocidos caramelos Mentos. 

A través de esta dinámica, el equipo educativo buscó desarrollar habilidades del siglo XXI como el pensamiento crítico y la observación, permitiendo que cada estudiante se sintiera protagonista de su propio proceso de aprendizaje en un ambiente seguro y acogedor.Antes de iniciar el experimento, las y los pequeños científicos realizaron un importante ejercicio de pensamiento: hipotetizar. Surgieron grandes interrogantes sobre si la temperatura de los líquidos influiría en el resultado final, lo que motivó un diálogo cargado de imaginación y análisis previo a la ejecución del paso práctico, donde pudieron verificar sus ideas directamente con la experiencia.El momento de la reacción química fue, sin duda, el evento más memorable de la semana. Las caras de asombro y las expresiones de sorpresa de las y los estudiantes lo dijeron todo al ver el resultado de sus mezclas. Este tipo de hitos pedagógicos son fundamentales para construir una autoestima cimentada en sus propios logros y descubrimientos, reforzando su motivación por aprender.

Como comunidad, seguiremos impulsando estas instancias de exploración y aprendizaje activo a lo largo de todo el año escolar. Estamos convencidos de que, al otorgar experiencias enriquecedoras, permitimos que cada uno de nuestros estudiantes desarrolle al máximo su potencial y curiosidad por el mundo que los rodea, preparándolos para los desafíos del futuro.