En Colegio Lirima, nuestras y nuestros profesores continúan diseñando experiencias de aprendizaje que atienden las diversas necesidades de cada estudiante. Esta semana, las salas de clases se transformaron en espacios dinámicos donde la curiosidad fue la gran protagonista. Desde los niveles iniciales hasta los ciclos superiores, la planificación académica buscó no solo entregar conocimientos, sino también despertar el asombro y el pensamiento crítico a través de actividades prácticas y enriquecedoras.

Uno de los momentos más memorables de estos días fue el maravilloso acto especial liderado por Miss Balbina y Miss Mery, que llenó de emoción a nuestra comunidad. Paralelamente, en el ámbito de las ciencias exactas, las y los estudiantes trabajaron colaborativamente en Centros de Matemática, una metodología que fortalece el razonamiento lógico. Además, el desarrollo de habilidades comunicativas fue un eje central, con grupos practicando la construcción de oraciones y preparándose con entusiasmo para sus próximos debates institucionales.

La expresión artística y tecnológica también tuvo un lugar destacado en la agenda semanal. La creatividad floreció mientras los cursos creaban obras de arte explorando el uso de colores fríos y cálidos, logrando resultados sorprendentes. Al mismo tiempo, en nuestras salas de música, se utilizaron recursos musicales digitales para explorar ritmos y melodías de manera innovadora. Estas herramientas permiten que nuestras y nuestros estudiantes se conecten con el arte desde una perspectiva moderna y alineada con los desafíos digitales actuales.

En el área de las ciencias naturales, la curiosidad científica llevó a las y los jóvenes a observar de cerca el comportamiento de las partículas en la materia y a ilustrar con detalle los órganos del cuerpo humano. Estas experiencias de laboratorio y aula permiten que el aprendizaje sea significativo y tangible. Ver a las y los estudiantes formular preguntas y descubrir el funcionamiento del mundo que les rodea es el reflejo del compromiso que tenemos con la excelencia académica y la formación de mentes inquisitivas.

Más allá de los contenidos, vivimos profundamente el “Lirima Way” a través de la convivencia diaria. Durante las colaciones y el trabajo en equipo, las y los estudiantes practicaron ser “manos que ayudan” para sus amigos y compañeros, fortaleciendo el compañerismo y la empatía. Estas pequeñas acciones demuestran que en nuestro colegio la formación integral y los valores se viven en cada rincón, construyendo una comunidad unida, colaborativa y siempre dispuesta a apoyarse mutuamente.