El aula se transformó en un espacio de creatividad donde cada niño y niña pudo expresarse libremente, combinando texturas, colores y formas para dar vida a sus propios diseños. La propuesta buscó estimular la motricidad fina, la concentración y el disfrute por las manualidades.
La actividad permitió además fortalecer la autonomía, el trabajo individual y la expresión personal. Las y los estudiantes demostraron gran esmero en cada detalle, reflejando en sus rostros la alegría y el orgullo por lo que estaban creando.
En el colegio Lirima, cada espacio educativo se convierte en una oportunidad para descubrir talentos y potenciar habilidades. La jornada extendida no solo complementa el aprendizaje, sino que también ofrece experiencias enriquecedoras que fortalecen la formación integral.
Estas instancias creativas son parte de nuestro compromiso con una educación que combina lo académico con lo artístico, emocional y social, asegurando un desarrollo armónico en nuestros estudiantes.
Felicitamos a nuestros niños y niñas por su entusiasmo y dedicación. ¡Sus medusas quedaron increíbles!