Querida comunidad Lirima:
Antes de que termine la semana, les escribo con el corazón lleno de gratitud y una sonrisa que aún perdura tras lo vivido en nuestro Día de la Convivencia Educativa. No fue solo una jornada más en el calendario; fue el reflejo más puro de quiénes somos cuando nos permitimos, simplemente, ser y compartir.
Ver a nuestros estudiantes reír a la par con sus misters y misses, y ser testigos del despliegue de alegría de nuestros janitors —quienes no solo prepararon el espacio con su esmero habitual, sino que nos contagiaron su vitalidad en el baile— nos recordó que en el Lirima nadie es espectador, todos somos protagonistas.
Sentirse parte de algo más grande no nace de los libros, sino de estos momentos de encuentro genuino. Fue emocionante ver la entrega de cada integrante: desde nuestro bibliotecaria, encargado de fotocopias, Viena quien también estuvo presente, hasta el equipo de soporte técnico y nuestra TENS, quienes disfrutaron a la par, siendo parte esencial de la alegría El compromiso de las Misses de Infant, junto a los más pequeñitos, estudiantes taller de teatro, y el CEEL, quienes desde temprano realizaron actividades, entregaron bellos mensajes al ingreso y dulces para “alegrar el corazón”, marcaron el alma de nuestra jornada.
La participación activa de nuestros queridos estudiantes Renato Ide y Renato Galvez, quienes impulsaron un concurso, instancia que contagió de alegría a nuestros estudiantes de junior.
La presencia y apoyo de nuestros Directores, don Celso, el Equipo de Convivencia quienes programaron cada actividad con tanto cariño y esmero, la profesora de danza Daniella Cordano y nuestros estudiantes en práctica, Leonardo y Benjamín, empujaron este barco hacia el mismo lado. Quedó demostrado que somos un solo cuerpo, docente y administrativo, volcado hacia un mismo fin: el bienestar y la felicidad de nuestros niños y jóvenes.
Agradezco profundamente la energía y el cariño que cada uno de ustedes entregó. Verlos participar con tanta disposición me confirma que trabajar juntos es lo que nos da una identidad única. Estos son los recuerdos que nuestros estudiantes atesorarán por siempre: la calidez de una comunidad que sabe abrazar, integrar y celebrar la vida.
Sigamos cultivando este espíritu cada día. Gracias por hacer del Lirima un verdadero lugar de encuentro.
Con todo mi afecto y gratitud,
Encargada de Convivencia Escolar