Para celebrar la llegada de la primavera, los niños y niñas prepararon una exquisita y colorida ensalada. El plato fue cuidadosamente decorado con hermosas figuras de flores hechas a partir de diversos vegetales, demostrando una gran imaginación y entusiasmo en cada etapa del proceso de elaboración.
Esta actividad práctica no solo resulta entretenida, sino que estimula habilidades fundamentales como la motricidad fina, la precisión visomotriz y el seguimiento de instrucciones. Además, a través de esta experiencia culinaria, continuamos promoviendo en nuestra comunidad los hábitos de nutrición consciente desde temprana edad.
Experimentar con texturas, formas y colores en la cocina transforma el acto de comer en un proceso divertido y altamente educativo. Las y los estudiantes descubren que los alimentos saludables pueden ser deliciosos y visualmente atractivos, fortaleciendo una relación positiva con su alimentación diaria.
En el Colegio Lirima seguimos impulsando este tipo de iniciativas integrales que benefician el desarrollo de nuestras y nuestros estudiantes. Agradecemos a las familias por su constante apoyo y motivación para que estos talleres sigan siendo un éxito, demostrando que aprender sobre salud integral puede ser toda una aventura educativa.
