En el Colegio Lirima, promovemos una cultura de innovación digital consciente, pero entendemos que el aprendizaje profundo requiere de una presencia plena. Aunque las herramientas tecnológicas son aliadas en el desarrollo de habilidades del siglo XXI, el uso del teléfono celular en el entorno escolar presenta desafíos críticos que impactan directamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Para nuestra comunidad, es fundamental resguardar los espacios de aula como zonas de alta concentración y respeto, donde la tecnología sea un puente y no un obstáculo para el conocimiento.
La evidencia científica respalda nuestra visión institucional: la distracción digital reduce significativamente la efectividad académica. Un estudio de la Universidad de Rutgers demostró que el rendimiento en exámenes disminuye de manera notable cuando las y los estudiantes dividen su atención con dispositivos electrónicos. Al permitir smartphones en clase, no solo se afecta a quien lo usa, sino que se genera un efecto distractivo en todo el entorno, lo que fragmenta el aprendizaje colaborativo que tanto valoramos en nuestros ciclos Infant, Junior y Senior.
Más allá de los resultados académicos, nos preocupa profundamente el bienestar socioemocional y la interacción humana dentro de nuestro colegio. El uso excesivo de dispositivos móviles limita la comunicación directa y el contacto personal, elementos esenciales para construir una cohesión comunitaria sólida. Al privilegiar la pantalla sobre el encuentro cara a cara, se pierden oportunidades invaluables para que las y los estudiantes desarrollen habilidades sociales, fortalezcan la empatía y construyan relaciones significativas con sus pares.
Nuestra misión es formar estudiantes integrales, autónomos y con pensamiento crítico, capaces de liderar en un mundo globalizado. Para lograrlo, necesitamos fomentar espacios donde el diálogo, el trabajo en equipo y la reflexión no se vean interrumpidos por notificaciones constantes. La restricción del celular en el colegio no es una medida de prohibición arbitraria, sino una invitación a valorar el tiempo presente y a fortalecer el sentido de pertenencia que caracteriza a nuestra Familia Lirima en Iquique.
Por ello, hacemos un llamado a todas las familias a colaborar desde el hogar en la formación de hábitos digitales saludables. Les invitamos a conversar con sus hijas e hijos sobre la importancia de desconectarse durante la jornada escolar para conectar realmente con su aprendizaje y sus compañeros. Juntos, podemos asegurar que el colegio siga siendo un lugar de encuentro colaborativo y de excelencia, donde el respeto y la atención plena sean los verdaderos motores de cada jornada educativa.